Y me contó la historia de un muchacho enamorado de una estrella. Adoraba a su estrella junto al mar, tendía sus brazos hacia ella, soñaba con ella y le dirigía todos sus pensamientos. Pero sabía o creía saber, que una estrella no podría ser abrazada por un ser humano. Creía que su destino era amar a una estrella sin esperanza; y sobre esta idea construyó todo un poema vital de renuncia y de sufrimiento silencioso y fiel que habría de purificarle y perfeccionarle. Todos sus sueños se concentraban en la estrella. Una noche estaba de nuevo junto al mar, sobre un acantilado, contemplando la estrella y ardiendo de amor hacia ella. En el momento de mayor pasión dio unos pasos hacia adelante y se lanzó al vacío, a su encuentro. Pero en el instante de tirarse pensó que era imposible y cayó a la playa destrozado. No había sabido amar. Si en el momento de lanzarse hubiera tenido la fuerza de creer firmemente en la realización de su amor, hubiese volado hacia arriba a reunirse con su estrella.

Herman Hesse ("Demian")

lunes, 1 de septiembre de 2014

¿Y tú cómo miras??


 
 
La mitad de la belleza depende del paisaje;
y la otra mitad de la persona que la mira...
Los más brillantes amaneceres;
los más románticos atardeceres;
los paraísos más increíbles;
se pueden encontrar siempre en el rostro de las personas queridas.
Cuando no hay lagos más claros y profundos que sus ojos;
cuando no hay grutas de las maravillas comparables con su boca;
cuando no hay lluvia que supere a su llanto;
ni sol que brille más que su sonrisa......
La belleza no hace feliz al que la posee;
sino a quien puede amarla y adorarla.
Por eso es tan lindo mirarse
cuando esos rostros
se convierten en nuestros paisajes favoritos....

La Belleza (Hermann Hess)
 



 

4 comentarios:

carlos dijo...

Vaya pregunta que planteas, cuando uno ya evita frecuentar la cercanía de los espejos. Sí hoy contemplo el mar, al poco rato me descubro mirando hacia adentro. Mañana podría necesitar que fuese al contrario. Un beso.

TORO SALVAJE dijo...

La belleza es música en el corazón.

Bertha dijo...

Es, necesario agasajar los ojos con la belleza.Nunca mejor dicho que la disfruta más el que la puede contemplar: que quien la posee.

Un beso enorme

RECOMENZAR dijo...

cuanta razón hay en tu texto
depende de lo que vemos
depende como interpretamos lo que leemos ...
todo depende de nosotros...

a veces da miedo
un abrazo